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Infracciones de Tránsito Circunstancias Modificatorias de la Pena

viernes 07 de abril del 2017 | 11:06

Última actualización: lunes 17 de abril del 2017 | 11:45

Infracciones de Tránsito

Circunstancias Modificatorias de la Pena

 

Autor: Dr. Jorge E. Alvarado. Mgs.

Circunstancias Atenuantes

El Artículo 29 del Código Penal vigente hasta agosto de 2014 , expresamente disponía: “Son circunstancias atenuantes todas las que refiriéndose a las causas impulsivas de la infracción, al estado y capacidad física e intelectual del delincuente, a su conducta con respecto al acto y sus consecuencias, disminuyen la gravedad de la infracción, o la alarma ocasionada en la sociedad, o dan a conocer la poca o ninguna peligrosidad del autor”.

Las circunstancias atenuantes deben ser presentadas:

a.       En la Etapa de Investigación Previa, como lo dispone el Art. 580 del Código Orgánico Integral Penal, o conocida también como Indagación Previa o Indagación Fiscal.

b.      En la etapa de Instrucción Fiscal

c.       En la Audiencia de Juicio

d.      En los actuales momentos, conforme reza del contenido del Código Orgánico Integral Penal, las pruebas deben ser presentadas en el desarrollo de la audiencia de juicio, sean estas documentales, materiales, testimoniales, etc., y, las circunstancias atenuantes, muchas de las veces, por no decir la mayoría de ellas, se constituyen en un valioso aporte de valoración de la personalidad del procesado y sus manifestaciones de apoyo y aporte a la colectividad. Cómo no va a ser importante aquel ciudadano , que ha colaborado desinteresadamente en la comunidad, barrio o vecindario donde vive. Cómo no va a ser importante aquella persona, que aporta apresuradamente con bienes y personas para el desarrollo de su sector y de la sociedad en general; aquel padre de familia, que a través de la formación de sus hijos, constituidos en profesionales, los entrega para el servicio de la sociedad. El profesional, el comerciante, el hombre de negocios, le empleado público y privado, el artesano, el agricultor, el hombre de ciudad y de campo, que con su capacidad y conocimiento puesto en servicio de la sociedad y el sector al que pertenece, colabora en el desarrollo, constituyéndose en el ciudadano que ama el progreso, la paz social en definitiva todo lo que aporte y lo constituye al infractor en una persona útil para la sociedad; son atenuantes que trabajan silenciosamente, en su favor en lo interno del proceso.

e.      Es necesario advertir que el actual Código Orgánico Integral Penal, según lo señala el artículo 45, que pueden ser aplicadas en materia de tránsito, son aquellos que a continuación, las señalamos:

 

·         Brindar auxilio y ayuda inmediata a la víctima por parte de la persona infractora.

·         Repara de forma voluntaria el daño o indemnizar integralmente a la víctima

·         Presentarse en forma voluntaria a las autoridades de justicia, pudiendo haber eludido su acción por fuga u ocultamiento.

El Juez de tránsito o quien haga sus veces, en el momento procesal oportuno las valorará, y como es de suponer van a incidir en beneficio del procesado. Aquí es donde se impone la sana crítica que lo reviste de poder al juzgador.

El artículo 120 de la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, clasificaba las circunstancias atenuantes así:

a.       El auxilio y la ayuda inmediata proporcionada a las víctimas del accidente.

b.      La oportuna y espontánea reparación de los daños y perjuicios causados, efectuada hasta antes de iniciada la audiencia de juicio.

c.       Dar aviso a la autoridad

d.      El haber observado respeto para las autoridades y agentes de tránsito, y el acatamiento a sus disposiciones.

Las circunstancias atenuantes, que en su momento fueron tomadas del artículo 29 del Código Penal ecuatoriano, vigente a esa fecha, por la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, a fin de ser aplicadas, fueron las siguientes:

·         Ser el culpable mayor de sesenta años de edad.

·         Haber el delincuente  procurado reparar el mal que causó, o impedir las consecuencias perniciosas del acontecimiento con espontaneidad y celo.

·         Haber delinquido por temor o bajo violencia superables.

·         Presentarse voluntariamente a la justicia pudiendo haber eludido su acción con la fuga u ocultamiento.

·         Ejemplar conducta observada por el culpado con posterioridad a la infracción.

·         Conducta anterior del delincuente que revele claramente no tratarse de un individuo peligroso.

·         Obrar impulsado por motivos de particular valor moral y social.

·         La confesión espontánea, cuando es verdadera.

 

El artículo 29 del Código Penal, conceptuaba a las circunstancias atenuantes así: “Son circunstancias atenuantes todas las que, refiriéndose a las causas impulsivas de la infracción, al estado y capacidad física e intelectual del delincuente, a su conducta con respecto al acto y sus consecuencias, disminuyen al gravedad de la infracción, o la alarma ocasionada en la sociedad, o dan a conocer la poca o ninguna peligrosidad del autor…”

Es el fin de la circunstancia atenuante buscar, descubrir, los reales valores que rodean al ser humano que ha incurrido en el cometimiento de una infracción; en el caso que atañe el presente análisis , que haya cometido una infracción de tránsito y particularmente un delito de tránsito.

Corresponde al abogado defensor del procesado, el acopio de estas circunstancias atenuantes, en procura de la defensa de su cliente.

La presentación de atenuantes por parte del imputado, le permite poner en conocimiento de la Fiscalía y del Juez de Tránsito su verdadera hoja de vida. En ellas va a reflejar un verdadero contexto de aspectos positivos, de servicio a la colectividad, de manifestaciones de su vida privada y pública, de la ayuda y socorro prestados a la víctima y le deseo de reparar, en forma integral el daño ocasionado. En fin dará a conocer el altruismo por el desarrollo y progreso, que por lo general es positivo, en beneficio de su hogar, de su círculo de trabajo, del ejercicio público y de la sociedad en general. Y, particularmente, dará a conocer su intervención oportuna en la reparación integral del daño  ocasionado y el auxilio que ha sabido prestar a la víctima, lo que en definitiva pretende el Código Orgánico Integral Penal.

En materia de tránsito, el artículo 45 del COIP, la referirse a las Circunstancias Atenuantes , nos orienta sobre el objeto procesal de éstas:

1.       Intentar en forma voluntaria anular o disminuir las consecuencias de la infracción o brindar auxilio y ayuda inmediata a la víctima por parte de la persona infractora.

2.       Reparar de forma voluntaria el daño o indemnizar integralmente a la víctima

3.       Presentarse en forma voluntaria a las autoridades de justicia.

4.       Colaborar eficazmente con las autoridades en la investigación de la infracción.

 

Circunstancia Atenuante Trascendental

El Código Orgánico Integral Penal, ha retomado un aspecto muy importante al introducir en su normatividad, una atenuante trascendental, lo cual había desaparecido en la anterior Ley de Tránsito y Transporte Terrestre.

El artículo 46 del COIP, expresamente dispone: “A la persona procesada que suministre datos o informaciones precisas, verdaderas, comprobables, y relevantes para la investigación, se le impondrá un tercio de la pena que el corresponda, siempre que no existan agravantes no constitutivas o modificatorias de la infracción.”

Circunstancias Agravantes

El Código Penal, anteriormente vigente, en el artículo 30 conceptuaba a las circunstancias agravantes, así: “Son circunstancias agravantes, cuando no son constitutivas o modificatorias de la infracción, todas las que aumentan la malicia del acto, o la alarma que la infracción  produce en la sociedad, o establecen la peligrosidad de sus autores”.

La Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tr’ansito y Seguridad Vial, en el contenido del artículo 121, nos daba a conocer cuáles eran las circunstancias agravantes. En la actualidad, el COIP establece en su artículo 374 cuáles son las circunstancias agravantes de la infracción:

1.       La persona que conduzca un vehículo a motor con licencia de conducir caducada, suspendida temporal o definitivamente, y cause una infracción  de tránsito, será sancionada con el máximo de la pena correspondiente a la infracción cometida.

2.       Las persona que sin estar legalmente autorizada para conducir vehículos a motor o haciendo uso de una licencia de conducir de categoría y tipo inferior a la necesaria, según las características del vehículo, incurra en una infracción de tránsito, será sancionada con el máximo de la pena correspondiente a la infracción cometida.

3.       La persona que ocasione un accidente de tránsito y huya del lugar de los hechos, será sancionada con el máximo de la pena correspondiente a la infracción cometida.

4.       La persona que ocasione un accidente de tránsito con un vehículo sustraído, será sancionada con el máximo de las penas previstas en la infracción cometida, aumentada en la mitad, sin perjuicio de la acción penal por la sustracción del automotor.

La Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, clasifica a las circunstancias agravantes así:

 

A.      Cometer la infracción  en estado de embriaguez o de intoxicación por efectos de sustancias estupefacientes o psicotrópicas.

B.      Abandonar a las víctimas del accidente o no procurarles la ayuda requerida, pudiendo hacerlo.

C.      Evadir la acción de la justicia por fuga u ocultamiento.

D.      Borrar, alterar, u ocultar las señales, huellas o vestigios dejados por la infracción, u obstaculizar las investigaciones para inducir a engaño o error a la administración de justicia.

E.       Estar el infractor perseguido o prófugo por un delito de tránsito anterior.

F.       Conducir sin licencia, o con una licencia de categoría inferior a la requerida, o mientras está vigente la suspensión temporal o definitiva de la misma.

G.     No tener el automotor el seguro obligatorio de accidentes de tránsito SOAT.

H.     La realización de actos tendientes a entorpecer el adecuado desenvolvimiento del proceso, entre los cuales se halla incluida la no asistencia injustificada a cualquier audiencia.