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Encubridores o cómplices

viernes 01 de agosto del 2008 | 11:31

Última actualización: jueves 28 de agosto del 2008 | 11:55

 

Por: Dr. Gerardo Aguirre Vallejo

 

Estudio Jurídico Vivanco & Vivanco

 

 

 

 

En el ámbito penal, el comportamiento del ser humano ya sea por su acción u omisión voluntaria o involuntaria, es el elemento fundamental de análisis dentro de todo proceso penal de juzgamiento.

 

En los diferentes sucesos criminales, no siempre intevienen como elemento activo de la acción u omisión de la conducta típica, un solo sujeto sino por el contrario y con frecuencia intervienen varios sujetos en el cometimiento del crímen, siendo igualmente la participación de esta pluralidad de delincuentes diversa.

 

 

La doctrina penal al referirise al elemento humano como agente activo del hecho ilícito, encasilla en el término CODELINCUENTES a varios tipos de la manifestación de la voluntad y conducta humana en el cometimiento de un ilícito, y entre ellos identifica al autor, cómplice y encubridor del delito, tipos penales que por cierto se ecuentran tipificados en los artículos 42, 43 y 44 del Código Penal ecuatoriano.

 

EL COMPLICE

 

El autor de un hecho criminal es el que física, directa e inmediatamente ejecutó el hecho criminal o instigó o aconsejó, vale decir es el sujeto activo sin el cual no habría podido perpetrarse la infracción.

 

Guillermo Cabanellas en su obra Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual, Tomo II, página 235 define al cómplice en los siguientes términos: “ El que sin ser autor, coopera en la ejecución de un hecho delictivo por actos anteriores o simultáneos, proporcionando a sabiendas ocasión, medios o datos que facilitan el delito o la falta. La participación del cómplice en el hecho delictivo es accesoria, secundaria...”.

 

Efectivamente el cómplice es el sujeto que en forma indirecta, antes o simultáneamente a la consumación de la infracción, brindó cooperación al sujeto que ejecuta el delito. Vale decir el cómplice no es el que física y directamente comete la infracción, sino que por el contrario su participación se limita en ayudar o cooperar con el autor del delito.

 

El cómplice realiza una acción preparatoria o accesoria para la acción ejecutada por otro sujeto por ejemplo: el que hace la función de campana esto es el que vigila mientras otro comete el delito de robo, en este caso estaríamos frente al cómplice de la infracción.

 

Por su parte el Código Penal ecuatoriano, en su Art. 42 da un concepto extensivo de la conducta típica del cómplice y que por la importancia de su texto, se lo transcribe:

 

Art. 43.- Son cómplices los que indirecta y secundariamente cooperan a la ejecución del acto punible, por medio de actos anteriores, o simultáneos.

 

Si de las circunstancias particulares de la causa resultare que el acusado de complicidad no quiso cooperar sino en un acto menos grave que el cometido por el autor, la pena será aplicada al cómplice solamente en razón del acto que pretendió ejecutar.”

 

Nótese que la norma transcrita solo se refiere al cómplice cuando ayuda o coopera en la ejecución del acto punible pero estableciendo dos presupuestos sine qua non, esto es que aquella cooperación sea antes o que sea simultánea a la infracción, por lo que excluye de este tipo penal la cooperación posterior a la ejecución del delito, lo que nos lleva a presumir que de darse esté último caso, estaríamos frente al tipo penal del encubrimiento que más adelante se lo trata. Además la norma trascrita establece una graduación de la voluntad del cómplice en la cooperación de la infracción que pretendió ejecutar, y por lo tanto la pena se le impondrá en relación a la real intencionalidad del cómplice en la ejecución del ilícito.

 

Hay muchos tratadistas e incluso legislaciones penales cerradas o estrictas como la española, que tanto al autor y cómplice de la infracción los asimilan como coautores del delito, es decir conjunta ejecución, igual realización de acciones en la infracción, lo cual no nos parece acertado, toda vez que el cómplice cumple una función indirecta, secundaria y de colaboración para el éxito en la consumación de la infracción por parte del autor.

 

Lo correcto sería hablar de codelincuentes, uno en el grado de autor y otro en el grado de cómplice en los términos que se dejan anotados.

 

Nuestro Código Penal tiene una concepción abierta y de allí que identifica claramente a quienes se los puede considerar como cómplices.

 

Esta infracción es reprimida con la mitad de la pena que se les hubiere impuesto en caso de ser autores del delito.

 

EL ENCUBRIDOR

 

Joaquín Escriche, en su obra Diccionario de Legislación y Jurisprudencia, Tomo II, página 446 define al encubridor y dice: “Llámase así el que voluntariamente y a sabiendas oculta o encubre la persona de algún delincuente o los instrumentos o efectos del delito ya cometido...”.

 

El encubridor a diferencia del cómplice, no tiene participación directa ni indirecta en la ejecución de la infracción, por el contrario su participación es necesaria e indispensable a posteriori del delito, y se limita ya sea a esconder a los delincuentes, a ocultar los instrumentos utilizados en el cometimiento de la infracción o a borrar las huellas dejadas por la infracción, conforme así lo establece nuestro código sustantivo penal, acorde con una amplísima doctrina y reiterados fallos que parece que actualmente carecen de valor.

 

El Art. 44 del Código Penal ecuatoriano, refiriéndose a la conducta típica del encubridor dice: “ Son encubridores los que, conociendo la conducta delictuosa de los malhechores, les suministran, habitualmente, alojamiento, escondite, o lugar de reunión; o les proporcionan los medios para que se aprovechen de los efectos del delito cometido; o los favorecen, ocultando los instrumentos o pruebas materiales de la infracción, o inutilizando las señales o huellas del delito, para evitar su represión y los que, estando obligados por razón de su profesión, empleo, arte u oficio, a practicar el examen de las señales o huellas del delito, o el esclarecimiento del acto punible, oculten o alteren la verdad, con propósito de favorecer al delincuente.”

 

De la norma sustantiva penal citada, se colige que hay encubrimiento cuando:

 

a) A sabiendas de la conducta delictuosa de los delincuentes, los ayuda habitualmente a esconderse o les proporciona lugar seguro para reunirse. Nótese dos fundamentales presupuestos para este tipo penal, el primero que es el conocimiento de la actividad delincuencial de los sujetos y el segundo lo habitual esto es la ordinaria y permanente voluntad de ayudar a ocultar a delincuentes o asegurar sus reuniones;

 

b) Hay encubrimiento cuando les proporcionan a los delincuentes los medios para que se aprovechen de los efectos del delito cometido. Por ejemplo cuando presto mi vehículo para que en él se transporten los objetos robados. Igual en este caso debe existir conocimiento de la actitud delincuencial y habitualidad en la ayuda.

 

c) Igualmente existiría encubrimiento cuando se inutilice las señales o huellas del delito, para evitar su represión. Por ejemplo cuando en el lugar del crimen se oculta la pistola con la cual se cometió el homicidio o asesinato según corresponda, a pesar de que el instrumento se encontraba en la escena del crimen. Como en los anteriores casos de encubrimiento, también debe darse la habitualidad y el conocimiento de la conducta criminal del sujeto; y,

 

d) Finalmente se establece que hay encubrimiento cuando las personas obligadas por razón de su profesión, empleo, arte u oficio a realizar un examen de las huellas o señales del delito, alteren u oculten la verdad con el objeto de favorecer al delincuente. Nótese que el legislador al tratar sobre este último tipo de encubrimiento no utiliza la disyuntiva “o” sino la copulativa “y” para tipificar un caso diferente, razón por la que en este último tipo de encubrimiento no se requiere el conocimiento en la actitud delictiva del sujeto ni en la habitualidad de la ayuda.

 

En definitiva podemos concluir manifestando que los encubridores son aquellas personas que a pesar de conocer la conducta delincuencial de las personas, pero sin haber tenido participación en la infracción, ni como autores ni como cómplices, intervienen con posterioridad a su ejecución, con el objeto de procurar la impunidad del delincuente, valiéndose para tal propósito de la ocultación del malhechor, de los instrumentos utilizados en la ejecución del delito, y alterando o ocultando la verdad del examen practicado en las huellas o vestigios dejados por la infracción, con el fin de favorecer al delincuente.

 

Esta clase de delitos son reprimidos con la cuarta parte de la pena aplicable a los autores del delito; pero en ningún caso ésta excederá de dos años, ni será de reclusión.

 

DIFERENCIAS SUSTANCIALES ENTRE EL COMPLICE Y EL ENCUBRIDOR

 

· Los cómplices participan indirectamente en la acción delictiva, es decir tienen influencia en la misma; en tanto que los encubridores no influyen de ninguna manera esto es ni directa o indirecta en la ejecución del delito;

 

· Los cómplices actúan indirectamente siempre antes o simultáneamente en la ejecución del delito; en tanto que los encubridores siempre actúan con posterioridad al hecho criminal;

 

· Los Cómplices tienen conocimiento de la infracción que se va a ejecutar, en tanto que el encubridor desconoce la infracción que se pretende ejecutar, pero que luego de cometida brinda ayuda a los delincuentes;

 

· El cómplice de forma indirecta tiene interés antes o en el instante en que se comete delito; el encubridor no tiene interés a priori sino siempre será a posteriori;

 

· El cómplice brinda auxilio al autor del crimen, para procurar el éxito de la infracción, el encubridor ayuda al delincuente, sin importarle si la infracción tuvo éxito o no.

 

· El encubridor jamás será autor o cómplice, en razón de que jamás participa directa o indirectamente en la ejecución de la infracción.

 

En la práctica judicial ecuatoriana cuando se trataba de beneficiar a un acusado, siempre declaraban la nulidad con lo que en la práctica terminaba el enjuiciamiento, hoy como nueva práctica con similares fines se utiliza el encubrimiento.