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ANTICIPO DEL IMPUESTO A LA RENTA

martes 04 de mayo del 2010 | 11:18

Última actualización: miércoles 09 de junio del 2010 | 12:25

Pago y exoneraciones para sociedades

Por: Pablo Guevara Rodríguez

 

Socio de Consultoría en FIDESBURó

 

 

Resumen Ejecutivo

 

 

Uno de los puntos de mayor controversia y fuente de críticas a la reforma tributaria ha sido la fórmula para determinar el anticipo y la forma de realizar su pago, las cuales constituyen dos obligaciones formales independientes, aún cuando estén ligadas la una a la otra.

 

Si bien a partir del ejercicio 2010 la determinación del anticipo ya no permite la disminución de las retenciones que le hayan sido practicadas al contribuyente en el ejercicio anterior, al momento de su pago la norma prevé que este valor deba disminuirse con el propósito de diferir ese monto como última cuota a pagar a cuenta del anticipo al momento de cumplirse el plazo para la presentación de la declaración del impuesto a la renta del ejercicio al que corresponda. Por este cambio resulta previsible que, durante el mes de abril de 2011, las sociedades pagarán una cuota del anticipo aplicable al ejercicio 2010, equivalente a las retenciones que le hayan sido practicadas al contribuyente en el ejercicio 2009, sea que exista o no un saldo de impuesto causado por el ejercicio 2010 luego de aplicadas las dos cuotas del anticipo correspondientes a julio y septiembre de 2010.

 

 

En cuanto a las causas de exoneración de pleno derecho del pago del anticipo que favorecen a las sociedades recién constituidas o para aquellas que se encuentran en procesos de liquidación, o las que obtienen ingresos exentos del impuesto a la renta, etc., estas siguen siendo las mismas que regían antes de la reforma tributaria, no así las circunstancias bajo las cuales aplica la reducción o exoneración del pago del anticipo, que ahora se encuentra subordinada a la decisión del Presidente de la República, previo un procedimiento burocratizado que se justifica cuando en casos extraordinarios, un sector o subsector de la economía haya sufrido una drástica disminución de sus ingresos. No existiendo un parámetro cierto para calificar tal evento, queda entonces esta decisión sujeto al criterio y al ejercicio de un acto discrecional, cuestión que aparta a la norma de un manejo más técnico.

 

 

Análisis y Comentarios

 

 

Continuando con el análisis del anticipo del impuesto a la renta modificado por la última reforma tributaria[1] a continuación nos corresponde tratar sobre el pago del anticipo del impuesto a la renta y los casos de exoneración:

 

 

1. Declaración y pago del anticipo

 

 

Debemos iniciar este análisis indicando que el acto de declarar un tributo constituye el cumplimiento de una obligación formal diferente a la de pagar el tributo e igual ocurre tratándose del anticipo del impuesto a la renta. Todos los contribuyentes del impuesto a la renta: sociedades, personas naturales y sucesiones indivisas están obligados a declarar su anticipo para el siguiente ejercicio que se determina en base a una fórmula que varía dependiendo si el contribuyente se encuentra obligado o no a llevar contabilidad.

 

 

En cuanto a los contribuyentes obligados a llevar contabilidad, la norma tributaria establece que “Están obligadas a llevar contabilidad y declarar el impuesto en base a los resultados que arroje la misma todas las sociedades…”[2], entendiéndose por “sociedad[3] aquellos entes jurídicos definidos como tales por la misma norma tributaria. En cuanto a las personas naturales y sucesiones indivisas, la misma norma citada estable que se encuentran obligados a llevar contabilidad aquellas “…que al primero de enero operen con un capital o cuyos ingresos o gastos anuales del ejercicio inmediato anterior, sean superiores a los límites establecidos en el Reglamento,…”[4], salvo que siendo personas naturales obtengan ingresos como “…profesionales, comisionistas, artesanos, agentes, representantes y demás trabajadores autónomos…”, casos en los cuales no están obligados a llevar contabilidad, pero si una cuenta de ingresos y egresos para la determinación de su renta imponible.

 

 

En cuanto al pago del anticipo, es una obligación que compromete a los contribuyentes que hayan determinado o hayan debido determinar su valor en cumplimiento de la normativa tributaria aplicable, pago que debe realizarse “…sin que sea necesario la emisión de título de crédito…”[5] por parte de la administración tributaria.

 

 

2. Forma de pago del anticipo

 

 

La norma tributaria con la reforma indica que el pago del anticipo del impuesto a la renta “…se realizará en los plazos establecidos en el reglamento y en la parte que exceda al valor de las retenciones que le hayan sido practicadas al contribuyente en el año anterior al de su pago; el saldo se pagará dentro de los plazos establecidos para la presentación de la declaración del impuesto a la renta del ejercicio fiscal en curso y conjuntamente con esta declaración”[6].

 

 

Aunque la redacción de la norma citada resulta algo compleja de entender, describe el mecanismo para el pago del anticipo que pasamos a explicar paso a paso apoyados en un ejemplo:

 

 

a) Como hemos indicado anteriormente, las sociedades se encuentran obligadas al pago del anticipo del impuesto a la renta para el siguiente ejercicio, en el monto determinado en la declaración del ejercicio anterior al de su pago, que no debe ser diferente al que corresponda de la correcta aplicación de la fórmula para su cálculo. Así, en la declaración del impuesto a la renta del ejercicio 2009, una sociedad determinaría su anticipo del impuesto a la renta para el ejercicio 2010 de la siguiente manera:

 

 

 

Cuentas al cierre del 2009

Valores

Porcentaje

Anticipo

Activo Total

2.500.000

0,4%

10.000

Total de Patrimonio

1.800.000

0,2%

3.600

Ingresos gravados del ejercicio

800.000

0,4%

3.200

Gastos deducibles del ejercicio

600.000

0,2%

1.200

Monto del anticipo a pagar para el ejercicio 2010

18.000

 

 

 

b) El valor del anticipo del impuesto a la renta para el siguiente ejercicio (en el ejemplo anterior US$18,000), se debe pagar en dos cuotas idénticas en las fechas que establece el Reglamento[7], en la parte que exceda al monto de las retenciones en la fuente practicadas al mismo contribuyente en el ejercicio inmediato anterior, quedando el saldo, esto es el monto de las retenciones en la fuente practicadas al contribuyente en el ejercicio anterior, como pago final al momento en que deba declarar el impuesto a la renta por el ejercicio en curso, como se indica a continuación:

 

 

 

Monto del anticipo a pagar en 2010 (suma matemática)

18.000

Retenciones en la fuente del ejercicio anterior (2009)

8.000

1ra. Cuota (anticipo menos retenciones) para julio de 2010

5.000

2da. Cuota (anticipo menos retenciones) para septiembre de 2010

5.000

Saldo (equivalente a retenciones del 2009) para abril de 2011

8.000

Anticipo del impuesto a la renta pagado por el 2010

18.000

       
 

 

 

En el ejemplo propuesto la parte del anticipo que corresponde al monto de las retenciones practicadas al contribuyente en el ejercicio anterior es inferior al impuesto causado, por lo que el ejercicio no reviste mayor complejidad para su aplicación y el efecto económico para el contribuyente no es nocivo, puesto que la última cuota será aprovechada íntegramente como crédito tributario del ejercicio. Escenarios diferentes serán materia de análisis cuando tratemos el caso en que el anticipo se convierte en pago definitivo de impuesto a la renta.

 

 

Por otra parte, debemos anotar que el pago del anticipo, en cualquiera de sus cuotas, como cualquier otra obligación impositiva directa puede ser materia de compensación[8] o de facilidades de pago[9] en los términos y condiciones establecidas en el Código Tributario.

 

 

3. Exoneración de pleno derecho del pago del anticipo

 

 

Como hemos indicado anteriormente, todos los constribuyentes[10] se encuentran obligados a calcular su anticipo del impuesto a la renta para el siguiente ejercicio, pues la norma tributaria no contempla casos de exoneración. Lo que sí contempla la norma tributaria, es la posibilidad de que los contribuyentes se encuentren exonerados, de pleno derecho, del pago del anticipo del impuesto a la renta, en los casos que se indican a continuación:

 

 

a) Las sociedades recién constituidas, así como las personas naturales obligadas a llevar contabilidad y para las sucesiones indivisas obligadas a llevar contabilidad que iniciaren actividades, quienes estarán sujeto al pago del anticipo “…después del segundo año de operación efectiva, entendiéndose por tal la iniciación de su proceso productivo y comercial…”[11], plazo de exoneración que el Director General del Servicio de Rentas Internas puede ampliar en caso de ser solicitado por hallarse justificado en las particulares condiciones del proceso productivo del contribuyente que lo solicite;

 

 

b) Las sociedades en disolución[12] que no hayan generado ingresos gravados en el ejercicio fiscal anterior, no estarán sujetas a la obligación de pagar anticipos en el año fiscal en que, con sujeción a la ley, se inicie el proceso de disolución[13]. Las sociedades en proceso de liquidación, que acuerden su reactivación[14], estarán obligadas a pagar el anticipo desde la fecha en que acuerden su reactivación;

 

 

c) Las sociedades cuya actividad económica consista exclusivamente en la tenencia de acciones, participaciones o derechos en sociedades; y,

 

 

d) Las sociedades que obtengan exclusivamente ingresos exentos[15] del pago del impuesto a la renta.

 

 

Los indicados anteriormente constituyen casos de excepción de pleno derecho, puesto que para su aprovechamiento no requieren de solicitud expresa del interesado y menos aún se encuentran supeditados a una resolución que deba emitir la autoridad tributaria reconociendo o concediendo esta exoneración.

 

 

En estos casos, el contribuyente deberá cumplir con su obligación de declarar el anticipo del impuesto a la renta para el siguiente ejercicio, aún cuando se encuentre exonerado de su pago. El Servicio de Rentas Internas generalmente requiere a los contribuyentes que no han pagado el anticipo para que justifiquen su incumplimiento, caso en el cual, el contribuyente simplemente deberá explicar o entregar la documentación respectiva.

 

 

4. Reducción o exoneración del pago del anticipo previo autorización

 

 

Sobre la eventual reducción o exoneración del pago del anticipo a favor de sociedades, la norma tributaria indica que “En casos excepcionales, debidamente justificados, en que sectores o subsectores de la economía hayan sufrido una drástica disminución de sus ingresos por causas no previsibles, a petición fundamentada del Ministerio del ramo y con informe sobre el impacto fiscal del Director General del Servicio de Rentas Internas, el Presidente de la República, mediante decreto, podrá reducir o exonerar el valor del anticipo establecido al correspondiente sector o subsector. La reducción o exoneración del pago del anticipo podrá ser autorizado solo por un ejercicio fiscal a la vez”[16].

 

 

De la norma transcrita queda claro el procedimiento para resolver la exoneración o reducción del anticipo del impuesto a la renta, sin embargo resaltamos los puntos que consideramos de mayor relevancia:

 

 

a) La reducción o exoneración del anticipo del impuesto a la renta es una facultad privativa del Presidente de la Repúbica;

 

 

b) Esta decisión se justifica en casos excepcionales debidamente justificados, en los que sectores o subsectores de la economía hayan sufrido una drástica disminución de sus ingresos por causas no previsibles;

 

 

c) La reducción o exoneración debe ser atendida a petición fundamentada del Ministerio del ramo y con informe sobre el impacto fiscal del Director General del SRI;

 

 

d) La reducción o exoneración la aprovechará un sector o subsector de la economía, por lo que este beneficio no es para un contribuyente en particular.

 

 

e) La decisión de no conceder la reducción o exoneración del anticipo no es materia de impugnación, pues su otorgamiento se base en la facultad discrecional del Presidente de la República.

 

 

Notas:

 

 

§ Este boletín forma parte de una serie en la que desarrollamos un análisis sobre los temas tributarios de mayor relevancia empresarial.

 

§ El análisis y los comentarios vertidos en los boletines que emite FIDESBURó son de propiedad de su autor quien autoriza su reproducción indicando la fuente, pero no autoriza a terceros a hacerlos suyos y menos aún beneficiarse de algún modo de ellos.

 

§ Los Boletines y Tip´s Empresariales que a la fecha ha emitido FIDESBURó, los podrá descargar de nuestra página web: www.fides.ec

Será un gusto atender los comentarios y sugerencias que nos envíen a la dirección: pguevara@fides.ec

[1] Nos referimos a la Ley Reformatoria a la Ley de Régimen Tributario Interno y a la Ley Reformatoria para la Equidad Tributaria del Ecuador, publicada en el Registro Oficial No.94, de diciembre 23 de 2009

 

[2] Art.19, 1er. inciso de la Ley de Régimen Tributario Interno

 

[3] El Art.98 de la Ley de Régimen Tributario Interno define lo que debe entenderse por “sociedad” para efecto de los impuestos establecidos en esta ley

 

[4] El Art.34, 2do inciso del Reglamento para la Aplicación de la Ley Orgánica de Régimen Tributario Interno establece que “…están obligados a llevar contabilidad, las personas y las sucesiones indivisas que realicen actividades y que operen con un capital propio que al inicio de sus actividades económicas o al 1º. de enero de cada ejercicio impositivo hayan superado los US$60mil o cuyos ingresos brutos anuales de esas actividades, del ejercicio fiscal inmediato anterior, hayan sido superiores a US$100mil o cuyos costos y gastos anuales, imputables a la actividad empresarial, del ejercicio fiscal inmediato anterior hayan sido superiores a US$80mil. Se entiende como capital propio, la totalidad de los activos menos pasivos que posea el contribuyente, relacionados con la generación de la renta gravada”.

 

[5] Art.41, #2, literal c) de la Ley de Régimen Tributario Interno

 

[6] Art.41, #2, literal c) de la Ley de Régimen Tributario Interno

 

[7] El Art.73 del Reglamento para la Aplicación de la Ley Orgánica de Régimen Tributario Interno establece que las fechas de pago de la primera y segunda cuota del anticipo del impuesto a la renta corresponderá realizarse en el mes de julio y septiembre, respectivamente, el día que corresponda según el noveno dígito del registro único de contribuyentes

 

[8] El Art.51 del Código Tributario expresa que “Las deudas tributarias se compensarán total o parcialmente, de oficio o a petición de parte, con créditos líquidos, por tributos pagados en exceso o indebidamente, reconocidos por la autoridad administrativa competente, o en su caso, por el Tribunal Distrital de lo Fiscal, siempre que dichos créditos no se hallen prescritos y los tributos respectivos sean administrados por el mismo organismo”.

 

[9] El Art.152, 1er. inciso, del Código Tributario expresa que “Practicado por el deudor o por la administración un acto de liquidación o determinación tributaria, o notificado de la emisión de un título de crédito o del auto de pago, el contribuyente o responsable podrá solicitar a la autoridad administrativa que tiene competencia para conocer los reclamos de única y definitiva instancia, que se compensen esas obligaciones conforme a los artículos 51 y 52 de este Código o se le concedan facilidades pagar el pago”.

 

[10] Puede resultar que las personas naturales no obligadas a llevar contabilidad, sometidas a la fórmula del 50% del impuesto causado del ejercicio anterior, menos la retenciones en la fuente del impuesto a la renta que le hayan sido practicas en el mismo ejercicio, obtengan un valor en negativo y deban declarar el anticipo en cero (0). En esta situación no significa que el contribuyente se encuentra exonerado a determinar su anticipo, pues lo estaría determinando en cero (0).

 

[11] Art.41, #2, literal b, inciso final de la Ley de Régimen Tributario Interno.

 

[12] La disolución de una sociedad mercantil se produce bajo las 13 causales establecidas en el Art.361 de la Ley de Compañías.

 

[13] El proceso de disolución de una sociedad mercantil se inicia con la resolución que emita el Intendente de Compañías, salvo que se trate de una disolución de pleno derecho

 

[14] El Art.374 de la Ley de Compañías establece que “Cualquiera que haya sido la causa de disolución, la compañía que se encuentra en proceso de liquidación puede reactivarse, hasta antes de la cancelación de la inscripción de la compañía en el Registro Mercantil, siempre que se hubiere solucionado la causa que motivó su disolución y que el Superintendente de Compañías considere que no hay ninguna otra causa que justifique la liquidación”.

 

[15] Los ingresos exentos del impuesto a la renta constan detallados en los artículos 9 y 49 de la Ley de Régimen Tributario Interno.

 
 

[16] Art.41, #2, literal i), 4to. Inciso de la Ley de Régimen Tributario Interno