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Registro Oficial. 15 de DICIEMBRE del 2004 Suplemento

Miércoles, 15 de diciembre de 2004

Última modificación: Miércoles, 17 de julio de 2013 | 11:00

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   MES DE\n DICIEMBRE DEL 2004
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Miércoles, 15 de diciembre del 2004 - R. O. No. 482

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TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

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SUPLEMENTO

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DR. JORGE A. MOREJON MARTINEZ
DIRECTOR
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ACUERDO\n DE CARTAGENA

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PROCESOS:

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101-IP-2003\n Interpretación\n prejudicial de los artículos 81, 82 literales a) y h)\n y 83 literal a) de la Decisión 344, solicitada por el\n Consejo de Estado de la República de Colombia, Sala de\n lo Contencioso Administrativo, Sección Primera. Marca:\n HARD RIDER CODE 3 mixta. Actor: THE H.D. LEE COMPANY INC. Proceso\n interno No 7669.

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103-IP-2003 Interpretación prejudicial\n de la disposición prevista en el artículo 95 de\n la Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena,\n solicitada por la Primera Sala del Tribunal de lo Contencioso\n Administrativo, Distrito de Quito, República del Ecuador,\n e interpretación de oficio del artículo 96 eiusdem,\n así como de los artículos 71, 73, literales a),\n d) y e), y 82 de la Decisión 313 de la citada Comisión.\n Parte actora: sociedad PINTURAS CÓNDOR S.A. Marca: "HARINA\n FLOR etiqueta". Expediente Interno: No 3664-AI.

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105-IP-2003\n Interpretación\n prejudicial de los artículos 81 y 83 literal a) de la\n Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena,\n solicitada por el Consejo de Estado de la República de\n Colombia, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección\n Primera. Actor: THE WELLCOME FOUNDATION LIMITED. Marca: "XYLORALM.\n Proceso Interno No 7145.

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93-IP-2003\n Interpretación\n prejudicial de los artículos 81 y 83 literal a) de la\n Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena,\n solicitada por el Consejo de Estado de la República de\n Colombia, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección\n Primera. Proceso Interno No 7509. Actor: EDITORIAL PLANETA S.A.\n Marca: FOCUS MILENIUM.

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102-IP-2003 Interpretación prejudicial\n de los artículos 81 y 83 literal a) de la Decisión\n 344, solicitada por el Consejo de Estado de la República\n de Colombia, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección\n Primera. Marca: SIENA. Actor: FÍAT AUTO S.P.A.

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110-IP-2003\n Interpretación\n prejudicial de la norma prevista en el artículo 27 de\n la Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena,\n solicitada por el Consejo de Estado de la República de\n Colombia, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección\n Primera, e interpretación de oficio del artículo\n 144 eiusdem. Parte actora: sociedad PFIZER INC. Caso: solicitud\n de patente "DERIVADOS DE 5- ARILINDOLESM. Expediente Interno\n No 6750.

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ORDENANZA\n MUNICIPAL:

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-\n Cantón Suscal:\n Que reglamenta la asistencia y multas por la inasistencia de\n los concejales y concejalas a las sesiones extraordinarias del\n Concejo.\n

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No 101-IP-2003

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ACUERDO DE CARTAGENA

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Interpretación prejudicial de los artículos\n 81, 82 literales a) y h) y 83 literal a) de la Decisión\n 344, solicitada por el Consejo de Estado de la República\n de Colombia, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección\n Primera. Marca: HARD RIDER CODE 3 mixta. Actor: THE H.D. LEE\n COMPANY INC. Proceso interno No 7669

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EL TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA COMUNIDAD ANDINA, en San Francisco\n de Quito, a los cinco días del mes de noviembre del año\n dos mil tres.

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VISTOS

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La solicitud de interpretación prejudicial y sus anexos,\n remitida por el Consejo de Estado de la República de Colombia,\n Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera,\n a través de su Consejero Ponente doctor Camilo Arciniegas\n Andrade, recibida en este Tribunal en fecha 23 de septiembre\n del 2003, relativa a los artículos 81, 82 literales a)\n y h) y 83 literal a) de la Decisión 344 de la Comisión\n de la Comunidad Andina, con motivo del proceso interno No 7669.

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El auto de veintinueve de octubre del presente año,\n mediante el cual este Tribunal decidió admitir a trámite\n la referida solicitud de interpretación prejudicial por\n cumplir con los requisitos contenidos en los artículos\n 32 y 33 del Tratado de Creación del Tribunal y 125 del\n estatuto; y,

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Los hechos relevantes señalados por el consultante\n y complementados con los documentos agregados a su solicitud,\n que se detallan a continuación:

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1. Partes en el proceso interno

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Es demandante la sociedad THE H.D. LEE COMPANY, INC. que pretende\n se declare la nulidad de las resoluciones números 21262\n de 26 de septiembre de 1996, 8618 de 23 de marzo del 2001 emitidas\n por la Jefa de la División de Signos Distintivos de la\n Superintendencia de Industria y Comercio y 25104 de 31 de julio\n del 2001 expedida por el Superintendente delegado para la Propiedad\n Industrial y como consecuencia se ordene a la División\n de Signos Distintivos que cancele el registro de la marca HARD\n RIDER CODE 3 (mixta).

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Es demandada la Superintendencia de Industria y Comercio de\n la República de Colombia.

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2. Hechos

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Los señalados por el consultante en el oficio No 1952\n de 30 de julio del 2003, complementados con los documentos incluidos\n en anexos, que demuestran:

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El señor Manuel Ignacio Ramírez Suárez,\n el 25 de septiembre de 1995 presentó solicitud para el\n registro de la marca HARD RIDER CODE 3 (MIXTA) para distinguir\n "suelas para zapatos" producto comprendido en la Clase\n 25. (Clasificación Internacional de Niza. Clase 25: Vestidos,\n calzados, sombrerería), que fue publicada en la Gaceta\n de la Propiedad Industrial No 424 del 27 de octubre de 1995\n a la que presentó observación la sociedad THE H.D.\n LEE COMPANY, INC. con base en las marcas LEE RIDERS -»-\n GRÁFICA, LEE ROUGH RIDERS Y LEE EASY RIDERS, que distinguen\n igualmente productos de la Clase 25.

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La Jefa de la División de Signos Distintivos de la\n Superintendencia de Industria y Comercio por Resolución\n No 21262 de 26 de septiembre de 1996, declaró infundada\n la observación presentada y concedió el registro\n de la marca solicitado.

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El 27 de noviembre de 1996, la actora interpuso recurso de\n reposición y en subsidio de apelación contra la\n mencionada resolución, el primero fue resuelto por la\n misma división, mediante Resolución No 8618 de\n 23 de marzo del 2001 confirmando la Resolución No 21262,\n y el recurso de apelación fue resuelto por el Superintendente\n delegado para la Propiedad Industrial, por Resolución\n No 25104 de 31 de julio del 2001 confirmando nuevamente la Resolución\n No 25503. Quedando, de esta manera, agotada la vía gubernativa.

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3. Fundamentos jurídicos de la demanda

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La sociedad THE H.D. LEE COMPANY, INC. indica que se violó\n el literal a) del artículo 83 de la Decisión 344\n toda vez que "el signo solicitado y las marcas previamente\n registradas por' mi mandante son similares desde el punto de\n vista visual, ortográfico, fonético y conceptual\n y por ende confundibles para el público consumidor, haciendo\n que la primera sea irregistrable en los términos del literal\n a) del artículo 83 de la Decisión 344 ".

\n\n

Señala que "a partir de la impresión en\n conjunto de las marcas en conflicto, la coexistencia de las mismas\n tiene la potencialidad de generar confusión entre el público\n consumidor dadas las grandes similitudes existentes entre las\n mismas desde el punto de vista visual, ortográfico, conceptual\n y fonético ".

\n\n

Sostiene que se violaron los artículos 81 y 82 literal\n a) de la Decisión 344 por cuanto "se ha otorgado\n el registro de la marca HARD RIDER CODE 3 (MIXTA), la cual no\n es distintiva para identificar productos de la clase veinticinco\n internacional (25), ya que reproduce el elemento predominante\n de la familia de marcas RIDERS, de la cual es titular la sociedad\n THE H.D. LEE COMPANY, INC. ... En efecto, toda vez que la marca\n solicitada HARD RIDER CODE 3 (MIXTA) es confundiblemente similar\n a las marcas de mi mandante ... la misma carece de fuerza distintiva\n e impide por ende a los consumidores de los productos que se\n identifican con las mismas, distinguir los producidos o comercializados\n por THE H.D. LEE COMPANY, INC. de los producidos o comercializados\n por el señor RAMÍREZ SUAREZ", por lo que '7a\n marca HARD RIDER CODE 3 (MIXTA) registrada, no cumple la función\n distintiva que exige la Decisión 344 ...".

\n\n

Finalmente indica que se violó el literal h) del artículo\n 82 de la Decisión 344 por cuanto "la marca HARD RIDER\n CODE 3 (mixta) ... permiten (sic) que se presente engaño\n tanto al público consumidor como a los medios comerciales,\n ya que estos creerán fácilmente que se trata de\n otra de las marcas de la sociedad THE H.D. LEE COMPANY, INC.\n y de un producto de la misma calidad y con las mismas características\n a los que han distinguido siempre a esa compañía\n ".

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4. Fundamentos jurídicos de la contestación\n a la demanda

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La Superintendencia de Industria y Comercio al contestar la\n demanda dice:

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No se tenga en cuenta las pretensiones y condenas peticionadas\n por la demandante por carecer de apoyo jurídico y, por\n consiguiente, de sustento de derecho para que prosperen.

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Sobre la presunta violación del literal a) del artículo\n 83 de la Decisión 344 indica que la Superintendencia de\n Industria y comercio "... determinó ... que no eran\n confundibles los signos en cuestión, que no existen semejanzas\n gráficas, ortográficas y fonéticas, capaces\n de inducir a error al consumidor, de modo que no se configura\n la causal de irregistrabilidad establecida en el literal y artículo\n mencionados ".

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Indica que si bien las palabras RIDER y RIDERS "son un\n elemento común entre las marcas mencionadas, ello no es\n obstáculo para el registro de la marca HARD RIDER CODE\n 3 en la medida en que ella tiene suficientes elementos adicionales\n que la hacen perfectamente diferenciable y diferente de las otras,\n además, no hay similitud gráfica, ortográfica\n o fonética entre los signos que tenga la virtud de hacer\n incurrir en error ...".

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Por lo expuesto manifiesta que "la superintendencia de\n Industria y Comercio se ajustó plenamente a la normatividad\n vigente al momento de conceder el registro... en consecuencia\n no hubo violación del literal a) del artículo 83\n de la Decisión 344 ... y que los actos administrativos\n acusados, expedidos por la Superintendencia de Industria\n y comercio ...no son nulos, se ajustan a pleno derecho a las\n disposiciones legales vigentes aplicables sobre marcas y no violentan\n normas de carácter superior como lo aduce la parte demandante\n ...la marca HARD RIDER CODE 3 (MIXTA) no se encuentra incursa\n dentro de las causales de irregistrabilidad descritas en los\n artículos 82 y 83 ... y que reúne los requisitos\n dispuestos por la norma comunitaria para ser registrada como\n marca...".

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Considerando:

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Que las normas contenidas en los artículos 81, 82 literales\n a) y h) y 83 literal a) de la Decisión 344, cuya interpretación\n ha sido solicitada, forman parte del ordenamiento jurídico\n de la Comunidad Andina, conforme lo dispone el literal c) del\n artículo 1 del Tratado de Creación del Tribunal;\n

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Que este Tribunal es competente para interpretar en vía\n prejudicial las normas que conforman el ordenamiento jurídico\n comunitario, con el fin de asegurar su aplicación uniforme\n en el territorio de los Países Miembros, siempre que la\n solicitud provenga de Juez Nacional también con competencia\n para actuar como Juez Comunitario, como lo es, en este caso,\n el Tribunal Consultante, en tanto resulten pertinentes para la\n resolución del proceso, conforme a lo establecido por\n el artículo 32 del Tratado de Creación del Tribunal\n (codificado mediante la Decisión 472), en correspondencia\n con lo previsto en los artículos 2, 4 y 121 del estatuto,\n (codificado mediante la Decisión 500);

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Que conforme ha sido expresamente requerido por el Tribunal\n Consultante, y teniendo en cuenta las normas aplicables al caso\n objeto de la presente consulta, corresponde interpretar los artículos\n 81, 82 literales a) y h) y 83 literal a) de la Decisión\n 344, cuyos textos son:

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Decisión 344

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"Artículo 81.- Podrán registrarse como\n marcas los signos que sean perceptibles, suficientemente distintivos\n y susceptibles de representación gráfica.

\n\n

Se entenderá por -marca todo signo perceptible capaz\n de distinguir en el mercado, los productos o servicios producidos\n o comercializados por una persona de los productos o servicios\n idénticos o similares de otra persona ".

\n\n

"Artículo 82.- No podrán registrarse como\n marcas los signos que:

\n\n

a) No puedan constituir marca conforme al artículo\n anterior;

\n\n

h) Puedan engañar a los medios comerciales o al público,\n en particular sobre la procedencia, la naturaleza, el modo\n de fabricación, las características o cualidades\n o la aptitud para el empleo de los productos o servicios de que\n se trate;

\n\n

"Artículo 83.- Asimismo, no podrán registrarse\n como marcas aquellos signos que, en relación con derechos\n de terceros, presenten algunos de los siguientes impedimentos:

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a) Sean idénticos o se asemejen de forma que puedan\n inducir al público a error, a una marca anteriormente\n solicitada para registro o registrada por un tercero, para\n los mismos productos o servicios, o para productos o servicios\n respecto de los cuales el uso de la marca pueda inducir al público\n a error:

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I. LA MARCA Y LOS REQUISITOS PARA SU REGISTRO

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En base al concepto de marca que contiene el artículo\n 81 de la Decisión 344 el Tribunal, en reiterada jurisprudencia,\n ha definido la marca como un bien inmaterial constituido por\n un signo conformado por una o más letras, números,\n palabras, dibujos, colores y otros elementos de soporte, individual\n o conjuntamente estructurados que, perceptible a través\n de medios sensoriales y susceptible de representación\n gráfica, sirve para identificar y distinguir en el mercado\n los productos o servicios producidos o comercializados por una\n persona de otros idénticos o similares, a fin de que el\n consumidor o usuario medio los identifique, valore, diferencie\n y seleccione sin riesgo de confusión o error acerca del\n origen o la calidad del producto o servicio.

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La marca salvaguarda tanto el interés de su titular\n al conferirle un derecho exclusivo sobre el signo distintivo\n de sus productos o servicios, como el interés general\n de los consumidores o usuarios de dichos productos o servicios,\n garantizándoles el origen y la calidad de éstos,\n evitando el riesgo de confusión o error, tomando así\n transparente el mercado.

\n\n

De la anterior definición, se desprenden los siguientes\n requisitos para el registro de un signo como marca:

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La perceptibilidad

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Es la cualidad que tiene un signo de expresarse y materializarse\n para ser aprehendido por los consumidores o usuarios a través\n de los sentidos y asimilado por la inteligencia.

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Siendo la marca un bien inmaterial, para que pueda ser captada\n y apreciada, es necesario que lo abstracto pase a ser una impresión\n material identificable, soportado en una o más letras,\n números, palabras, dibujos u otros elementos individual\n o conjuntamente estructurados a fin de que, al ser aprehendida\n por medios sensoriales y asimilada por la inteligencia, penetre\n en la mente de los consumidores o usuarios del producto o servicio\n que pretende amparar y, de esta manera, pueda ser seleccionada\n con facilidad.

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En atención a que la percepción se realiza generalmente\n por el sentido de la vista, se consideran signos perceptibles\n aquéllos referidos a una o varias palabras, o a uno o\n varios dibujos o imágenes, individual o conjuntamente\n estructurados.

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La distintividad

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Es la capacidad que tiene un signo para individualizar e identificar\n en el mercado unos productos o servicios de otros, haciendo posible\n que el consumidor o usuario los diferencie para su elección.\n Es considerada como característica primigenia y esencial\n que debe reunir todo signo para ser registrado como marca y constituye\n el presupuesto indispensable para que cumpla su función\n principal de identificar e indicar el origen empresarial y la\n calidad del producto o servicio, sin riesgo de confusión.\n

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Sobre el carácter distintivo de la marca, el tratadista\n Jorge Otamendi sostiene que: "El poder o carácter\n distintivo es la capacidad intrínseca que tiene para poder\n ser marca. La marca, tiene que poder identificar un producto\n de otro. Por lo tanto, no tiene ese poder identificatorio un\n signo que se confunde con lo que se va a identificar, sea un\n producto, un servicio o cualesquiera de sus propiedades".\n (Otamendi, Jorge. "Derecho de Marcas". LexisNexis.\n Abeledo Perrot, Cuarta Edición, Buenos Aires, 2001, p.\n 27).

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Sobre este aspecto el Tribunal ha manifestado en reiteradas\n ocasiones que: "El signo distintivo es aquel individual\n y singular frente a los demás y que no es confundible\n con otros de la misma especie en el mercado de servicios y de\n productos.

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El signo que no tenga estas características, carecería\n del objeto o función esencial de la marca, cual es el\n de distinguir unos productos de otros". (Proceso 19-IP-2000,\n publicado en la G.O.A.C. No 585 de 20 de julio del 2000, marca:\n LOS ALPES).

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La susceptibilidad de representación gráfica

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Es la aptitud que tiene un signo de ser descrito o reproducido\n en palabras, imágenes, fórmulas u otros soportes\n escritos, es decir, en algo perceptible para ser captado por\n el público consumidor. Este requisito guarda correspondencia\n con lo dispuesto en el artículo 88 literal d) de la Decisión\n 344, en el cual se exige que la solicitud de registro sea acompañada\n por la reproducción de la marca cuando ésta contenga\n elementos gráficos.

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Sobre el tema. Marco Matías Alemán sostiene:\n "La representación gráfica del signo es una\n descripción que permite formarse la idea del signo objeto\n de la marca, valiéndose para ello de palabras, figuras\n o signos, o cualquier otro mecanismo idóneo, siempre que\n tenga la facultad expresiva de los anteriormente señalados".\n (Alemán, Marco Matías, "Normatividad Subregional\n sobre Marcas de Productos y Servicios", Top Manangement,\n Bogotá, p. 77).

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Sobre esta característica el Tribunal ha indicado que\n "tiene que ver directamente con la necesidad de que el signo\n cuyo registro se solicita pueda ser dado a conocer a través\n de la publicación prevista en el artículo 92 de\n la Decisión 144. Está constituida por la descripción\n que permite la publicación y el archivo de la denominación\n solicitada". (Proceso 2-IP-2003, publicado en G.O.A.C. No\n 912 del 25 de marzo del 2003, marca: MISS SUCRE).

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De lo expuesto se concluye que un signo es registrable como\n marca cuando cumple plena y acumulativamente con los tres requisitos\n característicos contenidos en el artículo 81 interpretado\n y siempre que no se encuentre comprendido en ninguna de las causales\n de irregistrabilidad señaladas en los artículos\n 82 y 83 de la misma Decisión 344, resultando que, si bien\n los requisitos establecidos por el referido artículo 81\n son necesarios, no son suficientes, toda vez que el signo no\n debe estar incurso en las prohibiciones previstas por los artículos\n precedentemente indicados.

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En consecuencia, el Juez Consultante debe analizar en el presente\n caso, si la marca HARD RIDERS CODE 3 mixta cumple con los requisitos\n del artículo 81, y si no se encuentra dentro de las causales\n de irregistrabilidad previstas en los artículos 82 y 83\n de la referida Decisión 344 de la Comisión del\n Acuerdo de Cartagena.

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II. IRREGISTRABILIDAD DE SIGNOS ENGAÑOSOS

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La Decisión 344, en su artículo 82 literal h)\n hace referencia a la posibilidad de que los signos induzcan por\n sí mismos a engaño al público o a los medios\n comerciales, sobre la procedencia, la naturaleza, el modo de\n fabricación, las características o cualidades o\n la aptitud para el empleo de los productos o servicios, desnaturalizando\n la función principal de la marca cual es distinguir en\n el mercado unos productos o servicios de una persona de los de\n similares o idénticos pertenecientes a otra persona.

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El Tribunal ha señalado: "Se trata de una prohibición\n de carácter general que se configura con la posibilidad\n de que el signo induzca a engaño, sin necesidad de que\n éste se produzca efectivamente. La citada prohibición\n se desarrolla a través de una enumeración no exhaustiva\n de supuestos que tiene en común el motivo que impide su\n registro, cual es que el signo engañoso no cumple las\n funciones propias del signo distintivo, toda vez que, en lugar\n de indicar el origen empresarial del producto o servicio a que\n se refiere y su nivel de calidad, induce a engaño en torno\n a estas circunstancias a los medios comerciales o al público\n consumidor o usuario, y, de este modo enturbia el mercado".\n (Proceso 82-IP-2002, publicado en la G.O.A.C. No 891 de 29 de\n enero del 2003, marca CHIPAS).

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Esta prohibición, según lo manifiesta Marco\n Matías Alemán, "obedece al interés\n del legislador en evitar que los consumidores sean engañados,\n tanto sobre las bondades de la empresa productora o prestante\n del servicio, como sobre las bondades atribuidas a los mismos,\n lo cual como queda claro tienden a la protección de un\n lado de la transparencia que debe acompañar a la actividad\n comercial y de otro lado a la protección general de los\n consumidores ". (Alemán, Marco Matías, ob.\n cit. p. 85)

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Por su parte el Tribunal ha sostenido al respecto: "el\n engaño se produce cuando un signo provoca en la mente\n del consumidor una distorsión de la realidad acerca de\n la naturaleza del bien o servicio, sus características,\n su procedencia, su modo de fabricación, la aptitud para\n su empleo y otras informaciones que induzcan al público\n a error. La prohibición de registrar signos engañosos,\n tal como se ha pronunciado este Tribunal se dirige a precautelar\n el interés general o público, es decir, del consumidor".\n (Proceso 38-IP-99, publicado en la G.O.A.C. No 419 de 17 de marzo\n de 1999, marca: LEO).

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III. MARCAS DENOMINATIVAS, GRÁFICAS Y MIXTAS

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El Tribunal, considera que resulta también necesario\n para el Juez consultante examinar lo relacionado a los diferentes\n tipos de marcas: denominativas, gráficas y mixtas.

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Las marcas denominativas llamadas también nominales\n o verbales, utilizan expresiones acústicas o fonéticas\n formadas por una o varias letras, palabras o números,\n individual o conjuntamente estructurados, que integran un conjunto\n o un todo pronunciable, que puede o no tener significado conceptual.\n Este tipo de marcas se subdividen en: sugestivas que son las\n que tienen una connotación conceptual referente a que\n evoca las cualidades o funciones del producto identificado por\n la marca o el nombre comercial; y arbitrarias que no manifiestan\n conexión alguna entre su significado y la naturaleza,\n cualidades y funciones respecto del producto que va a identificar.

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Las marcas gráficas llamadas también visuales\n porque se aprecian a través del sentido de la vista, son\n figuras o imágenes que se caracterizan por la forma en\n que están expresadas. La jurisprudencia del Tribunal ha\n precisado que dentro del señalado tipo de marcas se encuentran\n las puramente gráficas, que evocan en el consumidor únicamente\n la imagen del signo y que se representa a través de un\n conjunto de líneas, dibujos, colores, etc.; y las figurativas,\n que evocan en el consumidor un concepto concreto, el nombre que\n representa este concepto y que es también el nombre con\n el que se solicita el producto o servicio que va a distinguir.\n (Proceso 09-IP-94, publicado en la G.O.A.C. No 180 de 10 de mayo\n de 1995, marca: DIDA).

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Las marcas mixtas se componen por un elemento denominativo\n (una o varias palabras) y un elemento gráfico (una o varias\n imágenes). La combinación de estos elementos al\n ser percibidos en su conjunto produce en el consumidor una idea\n sobre la marca que le permite diferenciarla de las demás\n existentes en el mercado. Al efectuar el cotejo de estas marcas\n se debe identificar cuál de estos elementos prevalece\n y tiene mayor influencia en la mente del consumidor, si el denominativo\n o el gráfico. A fin de llegar a tal determinación,\n "en el análisis ... hay que fijar cuál es\n la dimensión más característica que determina\n la impresión general que ... suscita en el consumidor\n ..., debiendo el examinador esforzarse por encontrar esa dimensión,\n la que con mayor fuerza y profundidad penetra en la mente del\n consumidor y que, por lo mismo, determina la impresión\n general que el signo mixto va a suscitar en los consumidores"\n (Fernández-Novoa, Carlos: "Fundamentos de Derecho\n de Marcas", Editorial Montecorvo S.A., Madrid,?. 237 a 239).

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Al respecto la jurisprudencia dice: "La marca mixta es\n una unidad, en la cual se ha solicitado el registro del elemento\n nominativo como del gráfico, como uno solo. Cuando se\n otorga el registro de la marca mixta se la protege en su integridad\n y no a sus elementos por separado". (Proceso 55-IP-2002,\n publicado en la G.O.A.C. No 821 del I» de agosto del 2002,\n diseño industrial: BURBUJA VIDEO 2000). Igualmente el\n Tribunal ha sostenido: "La doctrina se ha inclinado a considerar\n que, en general, el elemento denominativo de la marca mixta\n suele ser el más característico o determinante,\n teniendo en cuenta la fuerza expresiva propia de las palabras,\n las que por definición son pronunciables, lo que no obsta\n para que en algunos casos se le reconozca prioridad al elemento\n gráfico, teniendo en cuenta su tamaño, color y\n colocación, que en un momento dado pueden ser definitivos.\n El elemento gráfico suele ser de mayor importancia cuando\n es figurativo o evocador de conceptos, que cuando consiste simplemente\n en un dibujo abstracto. " (Proceso 26-IP-98, publicado en\n la G.O.A.C. No 410 de 24 del febrero de 1999, marca: C.A.S.A.\n (mixta)). "Identificada la dimensión característica\n de cada una de las marcas mixtas que se comparan, puede resultar\n que en una predomine el factor gráfico y en otra el denominativo\n o viceversa y en tales casos la conclusión lógica\n será la de que no existe confusión. Si por el contrario,\n el elemento predominante en ambas marcas es del mismo tipo denominativo\n o gráfico corresponderá el respectivo cotejo entre\n las palabras o los dibujos." (Proceso 86-IP-2000, publicado\n en la G.O.A.C. No 633 de 17 de enero del 2001, marca: SIXLETS).

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IV. IRREGISTRABILIDAD POR IDENTIDAD O SIMILITUD DE SIGNOS\n Y RIESGO DE CONFUSIÓN

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Las prohibiciones contenidas en el artículo 83 de la\n Decisión 344 buscan, fundamentalmente, precautelar el\n interés de terceros al prohibir que se registren como\n marcas los signos que sean idénticos o semejantes a otro\n ya registrado o ya solicitado para registro, perteneciente a\n diferente persona.

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Conforme a lo previsto en el literal a) del referido artículo\n 83 de la Decisión 344, no son registrables como marcas\n los signos que, en relación con derechos de terceros,\n sean idénticos o se asemejen a una marca anteriormente\n solicitada para registro o registrada para los mismos servicios\n o productos, o para productos o servicios respecto de los cuales\n el uso de la marca pueda inducir al público a error. En\n consecuencia, no es necesario que el signo solicitado para registro\n induzca a error a los consumidores, sino que es suficiente la\n existencia del riesgo de confusión para que se configure\n la irregistrabilidad.

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La doctrina y la jurisprudencia afirman que la función\n principal de la marca es la de identificar los productos o servicios\n de un fabricante o comerciante para diferenciarlos y distinguirlos\n de los de igual o semejante naturaleza, pertenecientes a otra\n .persona así como para diferenciar y distinguir productos\n o servicios de diferente calidad, que pertenecen a la misma persona.

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Hay riesgo de confusión cuando el consumidor o usuario\n medio no distinga en el mercado el origen empresarial del producto\n o servicio identificado por un signo de modo que pudiera atribuir,\n por la falsa apreciación de la realidad, a dos productos\n o servicios que se le ofrecen un origen empresarial común\n al extremo que, si existe identidad o semejanza entre el signo\n pendiente de registro y la marca registrada o un signo previamente\n solicitado para registro, surgiría el riesgo de que el\n consumidor o usuario relacione y confunda aquel signo con esta\n marca o con el signo previamente solicitado.

\n\n

Para determinar la existencia del riesgo de confusión\n será necesario verificar si existe identidad o semejanza\n entre los signos en disputa, tanto entre sí como en relación\n con los productos o servicios distinguidos por ellos, y considerar\n la situación de los consumidores o usuarios, la cual variará\n en función de los productos o servicios de que se trate.

\n\n

El Tribunal ha sostenido que: "la identidad o la semejanza\n de los signos puede dar lugar a dos tipos de confusión:\n la directa, caracterizada porque el vínculo de identidad\n o semejanza induce al comprador a adquirir un producto determinado\n en la creencia de que está comprando otro, lo que implica\n la existencia de un cierto nexo también entre los productos;\n y la indirecta, caracterizada porque el citado vínculo\n hace que el consumidor atribuya, en contra de la realidad de\n los hechos, a dos productos que se le ofrecen, un origen empresarial\n común". (Proceso 109-IP- 2002. publicado en la G.O.A.C.\n No 914 de 1 de abril del 2003. marca: CHILIS y diseño).

\n\n

Los supuestos que pueden dar lugar al riesgo de confusión\n entre varios signos y los productos o servicios que cada una\n de ellos ampara, serían los siguientes: (i) que exista\n identidad entre los signos en disputa y también entre\n los productos o servicios distinguidos por ellos; (ii) o identidad\n entre los signos y semejanza entre los productos o servicios;\n (iii) o semejanza entre los signos e identidad entre los productos\n y servicios; (iv) o semejanza entre aquellos y también\n semejanza entre éstos. (Proceso 82-IP-2002, ya citado).

\n\n

El Tribunal ha diferenciado entre: "la 'semejanza' y\n la 'identidad', ya que la simple semejanza presupone que entre\n los objetos que se comparan existen elementos comunes pero coexistiendo\n con otros aparentemente diferenciadores, produciéndose\n por tanto la confundibilidad. En cambio, entre marcas\n o signos idénticos, se supone que nos encontramos ante\n lo mismo, sin diferencia alguna entre los signos". (Proceso\n 82-IP-2002, ya citado).

\n\n

Es importante señalar que la comparación de\n los signos deberá realizarse en base al conjunto de elementos\n que los integran, donde el todo prevalezca sobre las partes y\n no descomponiendo la unidad de cada uno.

\n\n

El Tribunal ha enfatizado acerca del cuidado que se debe tener\n al realizar el cotejo entre dos signos para determinar si entre\n ellos se presenta riesgo de confusión, toda vez que la\n labor de determinar si una marca es confundible con otra, presenta\n diferentes matices y complejidades, según que entre los\n signos en proceso de comparación exista identidad o similitud\n y según la clase de productos o servicios a los que cada\n uno de esos signos pretenda distinguir. En los casos en los que\n las marcas no solo sean idénticas sino que tengan por\n objeto los mismos productos o servicios, el riesgo de confusión\n sería absoluto; podría presumirse, incluso, la\n presencia de la confusión. Cuando se trata de simple similitud,\n el examen requiere de mayor profundidad, con el objeto de llegar\n a las determinaciones en este contexto, con la mayor precisión\n posible.

\n\n

Asimismo, el Tribunal observa que la determinación\n del riesgo de confusión corresponde a una decisión\n unilateral del funcionario administrativo o, en su caso, del\n juzgador, quien con cierta discrecionalidad pero alejándose\n de toda arbitrariedad ha de determinarla, con base a principios\n y reglas que la doctrina y la jurisprudencia han sugerido a los\n efectos de precisar el grado de confundibilidad, la que va del\n extremo de identidad al de semejanza.

\n\n

La jurisprudencia de este Órgano Jurisdiccional\n Comunitario, basándose en la doctrina, ha señalado\n que para valorar la similitud marcaría y el riesgo de\n confusión es necesario considerar, los siguientes tipos\n de similitud.

\n\n

La similitud ortográfica emerge de la coincidencia\n de letras entre los segmentos a compararse, en los cuales la\n secuencia de vocales, la longitud de la o las palabras, el número\n de sílabas, las raíces, o las terminaciones comunes,\n pueden inducir en mayor grado a que la confusión sea más\n palpable u obvia.

\n\n

La similitud fonética se da, entre signos que al ser\n pronunciados tienen un sonido similar. La determinación\n de tal similitud depende, entre otros elementos, de la identidad\n en la sílaba tónica o de la coincidencia en las\n raíces o terminaciones. Sin embargo, deben tomarse también\n en cuenta las particularidades de cada caso, con el fin de determinar\n si existe la posibilidad real de confusión entre los signos\n confrontados.

\n\n

La similitud ideológica se produce entre signos que\n evocan la misma o similares ideas, que deriva del mismo contenido\n o parecido conceptual de los signos. Por tanto, cuando los signos\n representan o evocan una misma cosa, característica o\n idea, se estaría impidiendo al consumidor distinguir una\n de otra.

\n\n

Reglas para efectuar el cotejo marcarlo

\n\n

A objeto de facilitar a la autoridad nacional competente el\n estudio sobre la posible confusión entre los signos en\n conflicto, es necesario tomar en cuenta los criterios elaborados\n por el tratadista Pedro Breuer Moreno que han sido recogidos\n de manera reiterada por la jurisprudencia de este Tribunal y\n que, aplicados al caso objeto de la presente interpretación,\n son:

\n\n

1. La confusión resulta de la impresión de conjunto\n despertada por los signos, es decir que debe examinarse la totalidad\n de los elementos que integran a cada uno de ellos, sin descomponer,\n y menos aún alterar, su unidad fonética y gráfica,\n ya que "debe evitarse por todos los medios la disección\n de las denominaciones comparadas, en sus diversos elementos\n integrantes" (Fernández-Novoa, Carlos, ob. cit. p.\n 215).

\n\n

2. El examen de fondo sobre la registrabilidad debe, así\n mismo, ser realizado en forma sucesiva y no simultánea,\n de tal manera que en la comparación de las denominaciones\n confrontadas debe predominar el método de cotejo sucesivo,\n excluyendo el análisis simultáneo, en atención\n a que este último no lo realiza el consumidor o usuario\n común.

\n\n

3. Deben ser tenidas en cuenta las semejanzas y no las diferencias\n que existan entre los signos, ya que la similitud general entre\n ellos se desprende de los elementos semejantes o de la semejante\n disposición de ellos, y no de los elementos distintos\n que en las mismas aparezcan.

\n\n

4. Quien aprecie la semejanza deberá colocarse en el\n lugar del consumidor presunto, tomando en cuenta la naturaleza\n de los productos o servicios identificados por los signos en\n disputa (Breuer Moreno, Pedro, "Tratado de Marcas de Fábrica\n y de Comercio", Editorial Robis, Buenos Aires, pp. 351 y\n ss.).

\n\n

Para el cotejo que haga el Juez consultante, es necesario\n determinar los diferentes grados en que pueden asemejarse los\n signos en disputa e identificar si la posible existencia de similitud,\n entre HARD RIDERS CODE 3 mixta y LEE RIDERS+GRAFICA, LEE ROUGH\n RIDERS Y LEE EASY RIDERS, es ideológica, ortográfica\n o fonética.

\n\n

V. SIGNOS EN IDIOMA EXTRANJERO

\n\n

Las palabras en idioma extranjero y su significado se presume\n que no son de conocimiento común, por lo que, al formar\n parte de un signo pretendido para ser registrado como marca,\n se las considera como signo de fantasía, procediendo en\n consecuencia su registro. Sin embargo, existen palabras extranjeras\n en que tanto su conocimiento como su significado conceptual han\n sido generalizados por una gran mayoría. En este caso,\n cuando una palabra en idioma extranjero que conforma un signo\n marcario es fácilmente reconocible entre el público\n consumidor o usuario, sea a causa de su escritura, pronunciación\n o significado, deberá tenerse en cuenta que "A tenor\n de lo previsto en el Art. 82 literal d) de la Decisión\n 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena el carácter\n genérico o descriptivo de una marca no está referido\n a su denominación en cualquier idioma. Sin embargo, no\n pueden ser registradas expresiones que a pesar de pertenecer\n a un idioma extranjero, son de uso común en los Países\n de la Comunidad Andina, o son comprensibles para el consumidor\n medio de esta subregión debido a su raíz común,\n a su similitud fonética o al hecho de haber sido adoptadas\n por un órgano oficial de la lengua en cualquiera de los\n Países Miembros". (Proceso No 16-IP-98, publicado\n en la G.O.A.C. No. 398 de 10 de septiembre de 1998, marca: SALTIN\n etiqueta).

\n\n

El Tribunal sostiene que "... cuando la denominación\n se exprese en idioma que sirva de raíz al vocablo equivalente\n en la lengua española al de la marca examinada, su grado\n de genericidad o descriptividad deberá medirse como si\n se tratara de una expresión local, lo cual sucede frecuentemente\n con las expresiones en idiomas latinos como el Italiano o el\n Francés que por hablarse o entenderse con mayor frecuencia\n entre personas de habla hispana o por tener similitud fonética,\n son de fácil comprensión para el ciudadano común".\n (Proceso No 3-IP-95, publicado en la G.O.A.C. No 189 de 15 de\n septiembre de 1995, marca: CONCENTRADOS Y JUGOS DE FRUTAS TUTTI-FRUTTI\n S.A.),

\n\n

No obstante, el Tribunal estima pertinente reiterar lo aludido\n supra, en tanta que en el análisis de registrabilidad\n de una marca, se debe tener en cuenta la totalidad de los elementos\n que la integran, y al tratarse de un signo mixto, es necesario\n conservar la unidad gráfica y fonética del mismo,\n sin ser posible descomponerlo para efectos de comparar los términos\n nominativos de manera aislada.

\n\n

Finalmente, se ha reconocido la existencia de ciertos vocablos\n de origen extranjero que "han llegado a ser aceptados oficialmente\n en el idioma local con acepción común equivalente,\n como serían los italianismos, galicismos o anglicismos\n que terminan siendo prohijados por los organismos rectores del\n idioma en un país dado ". (Proceso No 3-IP-95, ya\n citado).

\n\n

VI. DE LA COOPERACIÓN ENTRE LOS TRIBUNALES DE LOS ESTADOS\n MIEMBROS Y EL TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA COMUNIDAD ANDINA

\n\n

Conforme a lo dispuesto en los artículos 32 y 34 del\n Tratado de Creación del Tribunal, concordantes con los\n artículos 121 y 126 de su estatuto, es atribución\n de este órgano comunitario supranacional, la interpretación,\n por vía prejudicial, de las normas que conforman el ordenamiento\n jurídico de la Comunidad Andina, el mismo que se encuentra\n contenido en el artículo primero del Tratado de Creación.

\n\n

La interpretación prejudicial es la expresión\n de la coordinación y cooperación entre las jurisdicciones\n nacional y comunitaria en la interpretación y aplicación\n del derecho comunitario, en cuya virtud los tribunales de cada\n uno de los Países Miembros son también, por su\n parte, órganos jurisdiccionales comunitarios. Persigue\n que todos los Países Miembros tengan un igual entendimiento\n del sentido y alcance de la norma comunitaria a fin de que ésta\n tenga una aplicación uniforme en aquéllos.

\n\n

El Tribunal en el caso de la interpretación prejudicial\n no entra a analizar el contenido del derecho interno de los Países\n Miembros ni valora los hechos, sino únicamente se pronuncia\n sobre la inteligencia de la norma comunitaria y de cómo\n ésta debe ser entendida en el caso concreto. La interpretación\n prejudicial emitida por el Tribunal es de carácter obligatorio\n para el Juez Nacional, la misma resuelve la cuestión referente\n al sentido y alcance de la norma comunitaria a aplicarse, correspondiendo\n al Juez Nacional la responsabilidad de dictar la sentencia que\n corresponda.

\n\n

En virtud de lo anteriormente expuesto,

\n\n

EL TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA
\n COMUNIDAD ANDINA

\n\n

CONCLUYE

\n\n

PRIMERO: Un signo, para que sea registrable como marca debe\n cumplir con los requisitos de distintividad, perceptibilidad\n y susceptibilidad de representación gráfica, de\n conformidad con los criterios sentados en la presente interpretación\n prejudicial y no estar incurso en ninguna de las causales de\n irregistrabilidad establecidas en los artículos 82 y 83\n de la Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de\n Cartagena.

\n\n

SEGUNDO: No será registrable como marca el signo que\n por sí mismo pueda inducir a engaño, a los medios\n comerciales o al público consumidor o usuario, en tomo\n a la procedencia, naturaleza, modo de fabricación,\n características, cualidades o aptitud para el empleo del\n producto o servicio de que se trate, toda vez que desnaturaliza\n la función principal de la marca cual es distinguir en\n el mercado unos productos o servicios de un empresario de los\n de similares o idénticos pertenecientes a otro empresario,\n al inducir una falsa apreciación de la realidad.

\n\n

TERCERO: En el análisis de registrabilidad de un signo,\n se debe tener en cuenta la totalidad de los elementos que lo\n integran y, al tratarse de un signo mixto, es necesario conservar\n la unidad gráfica y fonética del mismo, sin ser\n posible descomponerlo para efectos de comparar los elementos\n que lo conforman de manera aislada.

\n\n

Las marcas mixtas se componen por un elemento denominativo\n (una o varias palabras) y un elemento gráfico (una o varias\n imágenes). La combinación de estos elementos al\n ser percibidos en su conjunto produce en el consumidor una idea\n sobre la marca que le permite diferenciarla de las demás\n existentes en el mercado. Al efectuar el cotejo de estas marcas\n se debe identificar cuál de estos elementos prevalece\n y tiene mayor influencia en la mente del consumidor, si el denominativo\n o el gráfico y proceder a su cotejo a fin de determinar\n el riesgo de confusión, conforme a los criterios contenidos\n en la presente interpretación.

\n\n

CUARTO: No son registrables como marcas los signos que, en\n relación con derechos de terceros, sean idénticos\n o se asemejen a una marca anteriormente solicitada para registro\n o registrada para los mismos servicios o productos, o para productos\n o servicios respecto de los cuales el uso de la marca pueda inducir\n al público a error, de donde resulta que no es necesario\n que el signo solicitado para registro induzca a error o confusión\n a los consumidores sino que es suficiente la existencia del riesgo\n de confusión para que se configure la prohibición\n de irregistrabilidad.

\n\n

QUINTO: Consistiendo el riesgo de confusión en la dificultad\n del consumidor o usuario medio de distinguir en el mercado el\n origen empresarial del producto o servicio identificado por un\n signo de modo que pudiera atribuir, por falsa apreciación\n de la realidad, a dos productos o servicios que se le ofrecen\n un origen empresarial común, corresponde determinar este\n riesgo de confusión a la administración o, en\n su caso, al juzgador, no exentos de discrecionalidad pero necesariamente\n alejados de toda arbitrariedad, de modo que su decisión\n ha de ser adoptada en base a principios y reglas elaborados\n por la doctrina y la jurisprudencia, recogidos en la presente\n interpretación prejudicial y que se refieren básicamente\n a la identidad o semejanza que puede existir entre los signos\n derivados de las similitudes ortográfica, fonética\n e ideológica que pudieran darse.

\n\n

SEXTO: Las palabras en idioma extranjero y su significado\n se presume que no son de conocimiento común, por lo que,\n al formar parte de un signo solicitado para registro como marca,\n se las considera como de fantasía, procediendo, en consecuencia,\n su registro. Sin embargo, existen palabras extranjeras en que\n tanto su conocimiento como su significado conceptual han sido\n generalizados por una gran mayoría siendo fácilmente\n reconocibles entre el público consumidor o usuario, sea\n a causa de su escritura, pronunciación o significado,\n en cuyo caso deberá observarse la previsión contemplada\n en artículo 82 literal d) de la Decisión 344, en\n relación al carácter genérico o descriptivo\n de la denominación en cualquier idioma.

\n\n

El Consejo de Estado de la República de Colombia, Sala\n de lo Contencioso Administrativo, Sección Primera, deberá\n adoptar la presente interpretación prejudicial cuando\n dicte sentencia dentro del Proceso Interno No 7669, de conformidad\n con lo dispuesto por el artículo 35 del Tratado de Creación\n del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, así como\n dar cumplimiento a lo previsto en el artículo 128, inciso\n tercero del estatuto del Tribunal.

\n\n

NOTIFIQUESE y remítase copia de la presente interpretación\n -prejudicial a la Secretaría General de la Comunidad Andina\n para su publicación en la Gaceta Oficial del Acuerdo de\n Cartagena.

\n\n

Rubén Herdoíza Mera
\n PRESIDENTE

\n\n

Ricardo Vigil Toledo
\n MAGISTRADO

\n\n

Guillermo Chahín Lizcano
\n MAGISTRADO
\n Moisés Troconis Villarreal
\n MAGISTRADO

\n\n

Walter Kaune Arteaga
\n MAGISTRADO

\n\n

Eduardo Almeida Jaramillo
\n SECRETARIO

\n\n

TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA COMUNIDAD ANDINA.- La sentencia\n que antecede es fiel copia del original que reposa en el expediente\n de esta Secretaría. CERTIFICO.

\n\n

Eduardo Almeida Jaramillo
\n SECRETARIO

\n\n

No 103-IP-2003

\n\n

ACUERDO DE CARTAGENA

\n\n

Interpretación prejudicial de\n la disposición prevista en el artículo 95 de la\n Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena,\n solicitada por la Primera Sala del Tribunal de lo Contencioso\n Administrativo, Distrito de Quito, República del Ecuador,\n e interpretación de oficio del artículo 96 eiusdem,\n así como de los artículos 71, 73, literales a),\n d) y e) y 82 de la Decisión 313 de la citada Comisión.\n Parte actora: sociedad PINTURAS CÓNDOR S.A. Marca:\n "HARINA FLOR etiqueta". Expediente Interno: No 3664-AI.

\n\n

TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA COMUNIDAD\n ANDINA. San Francisco de Quito, cinco de noviembre del año\n dos mil tres.

\n\n

VISTOS

\n\n

La solicitud de interpretación prejudicial de las\n disposiciones previstas en los artículos 81 y 95 de la\n Decisión 344 de la Comisión del Acuerdo de Cartagena,\n formulada por la Primera Sala del Tribunal de lo Contencioso\n Administrativo, Distrito de Quito, República del Ecuador,\n por órgano de su Presidente, Dr. Víctor Terán\n Martínez, y recibida en este Tribunal en fecha 30 de septiembre\n del 2003; y,

\n\n

El informe de los hechos que el solicitante considera relevantes\n para la interpretación, y que, junto con los que derivan\n de autos, son del tenor siguiente:

\n\n

1. Cuestión de hecho

\n\n

Del texto de la Resolución No 0957504 de 14 de noviembre\n de 1996, expedida por el Director Nacional de Propiedad Industrial,\n se desprende que el apoderado de "SOCIEDAD COMERCIAL E INDUSTRIAL\n MOLINO EL CÓNDOR C.A. MOECA ... con fecha 24 de septiembre\n de 1993 presenta solicitud de registro de la denominación\n 'HARINA FLOR (ETIQUETA)', para proteger productos encasillados\n en la Clase Internacional No. 30" (Clase 30: "café,\n té, cacao, azúcar, arroz, tapioca, sagú,\n sucedáneos del café; harinas y preparaciones hechas\n de cereales, pan, pastelería y confitería, helados\n comestibles; miel, jarabe de melaza; levaduras, polvos para esponjar;\n sal, mostaza; vinagres, salsas (condimentos); especias, hielo");\n que "Con fecha 6 de abril de 1994, el ... apoderado de PINTURAS\n CÓNDOR S.A. presenta observación al registro de\n la denominación en referencia, ya que su representada\n es propietaria de la (sic) marcas denominadas CÓNDOR CLASE\n ... CÓNDOR ESMALTE MARTILLADO ... CÓNDOR L.V.A.\n ... CÓNDOR LÁTEX VINIL ACRILICO ... CÓNDOR\n MARKA ... CÓNDOR DILUYENTE ... CÓNDOR REMOVEDOR\n ... CONDORLAC ... DESOXICONDOR ... PUBLICONDOR ... todas para\n proteger productos encasillados en la clase internacional No.\n 2" (Clase 2:

\n\n

"Colores, barnices, lacas; conservantes contra la herrumbre\n y el deterioro de la madera; materias tintóreas; mordientes;\n resinas naturales en estado bruto; metales en hojas y en polvo\n para pintores, decoradores, impresores y artistas").

\n\n

Adicionalmente, de la demanda se desprende que "si bien\n la mencionada marca se denomina 'ETIQUETA' (según consta\n en la correspondiente publicación Gaceta Septiembre-93,\n y en la solicitud original) y es referida en la providencia final\n con el nombre 'HARINA FLOR', la solicitud cuestionada estaba\n destinada a proteger una etiqueta que está conformada\n por varias palabras, entre ellas las mencionadas 'Harina', 'Flor'\n y la que causa directo perjuicio a mi mandante 'CÓNDOR'\n "; que "El Director parece olvidar que en los casos\n de solicitudes tan ambiguas como 'ETIQUETA' resulta irrelevante\n como suena fonéticamente este término, por cuanto\n el consumidor se enfrenta a miles de etiquetas diariamente en\n el mercado y no las denomina 'etiqueta' sino que hace referencia\n al contenido de esta etiqueta y en especial a las palabras que\n dentro de ella resultan individualizadora del productos (sic)\n interesado. Casi todas las marcas en el mercado tienen una etiqueta\n característica sin que por ello se deba asumir que la\n marca es 'Etiqueta'"; que, en el contenido de la "ETIQUETA"\n solicitada, aparece, "en forma relevante y destacada la\n palabra CÓNDOR, propiedad indiscutible de mi mandante\n y marca especialmente notoria dentro del mercado nacional Ecuatoriano\n por su amplia difusión y sostenida calidad durante años".

\n\n

Indica también el demandante que "En Ecuador,\n Pinturas Cóndor S.A. posee desde hace muchos años\n registros prioritarios para 'CÓNDOR' y otras variaciones\n de esta marcas (sic) principal, la cual constituye además\n la parte fundamental de la denominación social de mi representada";\n que "Conceder el registro de la marca ETIQUETA (con denominación\n CÓNDOR incorporada) ... pudiera diluir el prestigio y,\n el esfuerzo alcanzado por mi representado durante muchísimos\n años y se estaría tutelando un acto de competencia\n desleal"; que "las marcas cuya exclusiva comercial\n se intenta violar resultan notoriamente conocidas en Ecuador,\n por su continuado uso, amplia difusión y sostenida calidad\n durante muchos años"; y que "En conclusión,\n la marca de mi mandante constituye una marca acreditada constituida\n por palabras idénticas a la que se pretende registrar,\n con un producto y servicio de calidad y prestigio renombrado\n en el Ecuador, por lo que resulta legalmente inadmisible su coexistencia\n en el mercado Ecuatoriano".

\n\n

2. Cuestión de derecho

\n\n

El apoderado de la sociedad PINTURAS CÓNDOR S.A. alega\n que "El artículo 83, inciso a) de la Decisión\n 344 ... es clara (sic) en el sentido de prohibir a

 

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